CCT - Entrenamiento en el Cultivo de la Compasión

(Compassion Cultivation Training - CCT)

“La compasión es un sentido de preocupación y cuidado que surge cuando nos vemos enfrentados al sufrimiento de otros y nos sentimos motivados a paliar ese sufrimiento.”

Thupten Jinpa

Thupten Jinpa
Universidad de Stanford

Un programa desarrollado por el Centro para Investigación y la Educación en la Compasión y el Altruismo (CCARE) de la Universidad de Stanford.

Compassion Institute

Desarrollado en la Universidad de Stanford por expertos en estudios contemplativos, psicología, neurociencia y educación de adultos, el producto insignia de CI es Compassion Cultivation Training© (CCT) respaldado por investigación científica y más de 10.000 exalumnos en todo el mundo.

Entrenamiento en el Cultivo de la Compasión
Entrenamiento en el Cultivo de la Compasión

La compasión, nuestra capacidad de conectarnos con el sufrimiento propio y de los demás junto a la motivación sincera de aliviarlo y prevenirlo, es instintiva en los seres humanos cuando el que sufre es alguien cercano. Sin embargo, las tradiciones contemplativas sugieren que es posible ampliar nuestro círculo de cuidado y compasión más allá de lo instintivo. Cuando la compasión surge en nuestro corazón, nuestra mente se libera del odio, de los juicios negativos y de la preocupación obsesiva por uno mismo, constituyendo una fuente natural de paz interior y exterior.
El Entrenamiento en el Cultivo de la Compasión (CCT) es un programa de ocho semanas diseñado para desarrollar las cualidades de la compasión, la empatía y el amor hacia uno mismo y hacia los demás. El CCT integra prácticas contemplativas tradicionales con psicología contemporánea e investigación científica sobre la compasión, siendo desarrollado en el Centro de Investigación y Educación para la Compasión y el Altruismo de la Universidad de Stanford por un equipo liderado por Geshe Tupten Jinpa, académico tibetano y principal traductor del Dalai Lama, junto a un equipo de académicos contemplativos, psicólogos clínicos e investigadores interdisciplinarios.

La compasión es un proceso que se desenvuelve en respuesta al sufrimiento. Comienza con el reconocimiento del sufrimiento, el cual da pie a pensamientos y sentimientos de empatía y preocupación por el bienestar de quien sufre. A su vez, esto motiva a la acción que alivia el sufrimiento.
Los seres humanos tienen una capacidad natural para sentir y expresar la compasión. Sin embargo, el estrés diario, las presiones sociales y las experiencias de vida pueden limitar la expresión plena de esta capacidad. Cada uno de nosotros puede elegir nutrir y desarrollar nuestro instinto compasivo, tal como una planta puede ser cultivada desde la semilla. Este proceso requiere paciencia, cuidado, así como también las herramientas apropiadas y un ambiente propicio.
El cultivo de la compasión va más allá de sentir más empatía y preocupación por los demás. El cultivo de la compasión hace surgir la fortaleza para estar con el sufrimiento, el valor para actuar con compasión y la resiliencia para prevenir la "fatiga por compasión". Estas cualidades facilitan y apoyan, a su vez, una serie de cambios positivos, desde mejorar las relaciones interpersonales hasta hacer una diferencia positiva en el mundo.

El cultivo de la compasión hace emerger la fortaleza interior para estar presentes con el sufrimiento, el valor para actuar con compasión y la resiliencia, previniendo así el distrés empático y el burnout. Estas cualidades facilitan y apoyan una serie de cambios positivos, incluyendo mayores niveles de autocompasión, satisfacción vital, felicidad, empatía y compasión hacia los otros, así como una disminución en síntomas depresivos, estrés y preocupación (Jazaieri et al., 2012, 2013). De esta manera, aunque la investigación científica de la compasión es reciente, los estudios disponibles apuntan a que el cultivo de la compasión puede ser clave para nutrir la propia salud, bienestar y felicidad, sobre todo para quienes viven y/o trabajan en contacto cotidiano con el sufrimiento.

El programa CCT está diseñado para apoyar a cualquier persona que desee cultivar la compasión hacia sí mismos y hacia los demás, incluyendo a padres, cuidadores, educadores, profesionales y técnicos de la salud, terapeutas, ejecutivos, servidores públicos y personas en una amplia gama de profesiones y contextos vitales. No requiere experiencia previa en meditación.

8 clases online en vivo: Encuentros semanales de 2 horas que incluyen meditaciones guiadas, charlas y conversaciones grupales sobre las prácticas, la teoría y la ciencia detrás de ellas.

Meditación: Práctica diaria de 30 minutos al día que varía semana a semana (8 meditaciones distintas). Comenzamos con una base de mindfulness para luego introducir gradualmente las meditaciones para el cultivo de la autocompasión, la empatía y la compasión hacia los demás.

Ejercicios relacionales de acuerdo al tema de cada clase. Cada uno es a la vez un medio para entrenar la empatía, la escucha profunda y el habla auténtica.

Prácticas informales: Propuestas concretas para aplicar los contenidos del curso en la vida diaria.

Corazón

PROGRAMA

Primero, se aprende a asentar y focalizar la mente, una habilidad básica y necesaria para cualquier tipo de ejercicio contemplativo. 
El segundo paso consiste en el cultivo del amor y la compasión hacia un ser querido, que es la "semilla" del amor y la compasión hacia los demás. 
El tercer paso consiste en el cultivo del amor y la compasión hacia uno mismo, sin lo cual no es posible ofrecer amor y compasión a los demás de manera sostenible y auténtica (Semana 3 y 4 del progrma)
El cuarto paso sienta la base de la compasión hacia los demás a través de explorar la perspectiva de la humanidad compartida y apreciar la interdependencia entre el yo y los otros. 
El quinto paso está dedicado al desarrollo de la empatía y la compasión hacia los otros (incluyendo personas neutras y "difíciles"). Ampliando el circulo de la Compasión. 
En el sexto paso se enseña la práctica de compasión activa (Tonglen), que implica desarrollar la estabilidad interna y el coraje para acoger el sufrimiento de los demás y ofrecer la propia felicidad.
Finalmente se produce una integración y consolidación de todos los pasos previos. 

Asentar y focalizar la mente

Se introducen las habilidades básicas para estabilizar la mente y focalizar la atención a través de la práctica de la atención plena a la respiración. Este paso se considera como el fundamento de las demás prácticas y está incluido también en las meditaciones posteriores.

Amor y compasión hacia un ser querido.

Esta sesión se focaliza en reconocer las experiencias del amor y la compasión cuando ocurren naturalmente. La meditación y los ejercicios relacionales en este paso ayudan a identificar los signos fisiológicos, emocionales y mentales de los sentimientos de calidez, ternura, cuidado y compasión.

Auto-Compasión.

En esta sesión aprendemos a desarrollar cualidades como la auto-aceptación, no juicio, amabilidad y cuidado en la relación con uno mismo. Conectar con los propios sentimientos y necesidades, y relacionarnos con ellos con empatía y compasión es la base para desarrollar una actitud compasiva hacia los otros.

Amor hacia sí mismo.

Aprender a desarrollar cualidades como la calidez, la apreciación, la alegría, la gratitud en la relación con uno mismo. Mientras que el paso anterior se centra en la auto-aceptación, este paso se focaliza en la apreciación de uno mismo.

Abrazar la perspectiva de la humanidad compartida,

desarrollando la apreciación y gratitud por los demás. Establecer el fundamento de la compasión hacia los otros a través del reconocimiento de nuestra humanidad compartida, apreciando la amabilidad de los otros y cómo los seres humanos estamos profundamente interconectados.

Compasión hacia los demás.

Sobre la base del paso previo, los participantes comienzan a cultivar la compasión hacia todos los seres al ir ampliando el círculo de la compasión desde un ser querido, hasta incluir a una persona neutra, una persona difícil y finalmente a todos los seres.

Práctica de compasión activa.

Este paso incluye evocar explícitamente el deseo de hacer algo respecto al sufrimiento de los demás. En la práctica formal de meditación, esta intención se cultiva a través de la práctica de visualización donde el practicante se imagina tomando el sufrimiento de los otros y ofreciéndole todo lo que es beneficioso e sí mismo. Esta práctica se conoce como “Tonglen” o “dar y recibir” en la tradición budista tibetana.

Práctica integrada de compasión.

Los aspectos esenciales de cada uno de los pasos anteriores se combinan en una práctica integrada de meditación en la compasión que puede ser practicada diariamente por quienes decidan adoptarla como su práctica regular.


¿Porqué cultivar la compasión?